Guía de supervivencia para equipos de seguridad

A orillas de San Agustín, en Florida, hay un antiguo fuerte español que resistió dos prolongados asedios en el siglo XVIII. A pesar de los intensos bombardeos de cañón, los muros del fuerte se mantuvieron en pie. ¿Cuál era su secreto? Los muros se construyeron con coquina, un agregado de conchas marinas, coral y piedra caliza que absorbe las balas de cañón como una esponja, en lugar de agrietarse como la piedra normal.

Algunos proveedores de ciberseguridad le harían creer que repeler todos los ataques e intrusiones es el propósito de sus productos y servicios.

La verdad es que ningún sistema es 100% impenetrable.

Más importante que unas defensas inexpugnables es la resiliencia cibernética. Se trata de la capacidad de tus sistemas informáticos para recuperarse rápidamente tras un ataque y volver a la normalidad en el desarrollo de la actividad empresarial.

La resiliencia garantiza que tus defensas sean como las murallas de un fuerte español: capaces de resistir los golpes en lugar de derrumbarse bajo el fuego de los cañones.

Cómo mejorar su ciberresiliencia

  • Consiga que la dirección de la empresa se comprometa.
  • Consiga también la colaboración de los auditores.
  • Consiga que los equipos de dirección, TI y seguridad estén de acuerdo.
  • Adopte una mentalidad de "asunción de riesgos".
  • Asignar más presupuesto a la recuperación y la resiliencia.
  • Documente claramente los planes de recuperación en caso de catástrofe.
  • Disponga de un plan específico para recuperar y reconstruir su Active Directory.
  • Defina claramente las funciones y responsabilidades del equipo.
  • Mejorar la comunicación entre los equipos.
  • Incluir a las partes interesadas de todos los equipos en los ejercicios de recuperación.
  • Establece comunicaciones fuera de banda.
  • Realice ejercicios de recuperación completos, no sólo de sobremesa.
  • Tren, tren, tren.
  • Integrar la recuperación y la resistencia en la cultura de la empresa
  • No olvide el riesgo de terceros.
  • No tengas miedo de pedir ayuda.